El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que el aumento de los precios de productos básicos como alimentos y energía está resultando más persistente de lo previsto, con consecuencias que van más allá de un episodio transitorio de inflación. En paralelo, el organismo volvió a respaldar el programa económico argentino, aunque planteó la necesidad de que la recuperación alcance a una mayor cantidad de sectores productivos y a los trabajadores.

En un blog publicado este martes, el FMI señaló que los precios globales de muchas materias primas se mantienen elevados desde hace varios años, primero por las disrupciones en las cadenas de suministro provocadas por la pandemia de covid-19 y luego por las guerras en Ucrania e Irán.

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“Los precios de los productos de primera necesidad, en relación con otros bienes, continúan subiendo desde hace más de un año (...) y se mantienen persistentemente elevados”, sostuvo el organismo.

Según el Fondo, esta situación implica que la población no enfrenta solamente un incremento temporal de los costos de los alimentos y la energía, sino también “un deterioro duradero del poder adquisitivo de los productos básicos en comparación con otros artículos”. En ese contexto, advirtió que los salarios tienen dificultades para seguir el ritmo de las presiones persistentes sobre los precios.

El organismo señaló además que la guerra en Irán, iniciada en febrero de este año, impulsó la inflación global y llevó al FMI a revisar al alza su previsión para 2026, hasta el 4,7%, frente al 4,1% registrado el año anterior, consignó el diario "La Nación".

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El Fondo tiene previsto publicar la próxima semana la parte principal de la actualización de su Informe sobre Perspectivas de la Economía Mundial, que incluirá nuevas previsiones sobre crecimiento e inflación a nivel global.

El reclamo para Argentina

En paralelo, el FMI planteó días atrás que el gobierno de Javier Milei debe lograr que la mejora económica observada en algunos sectores se extienda al resto de las actividades productivas y alcance también a los trabajadores.

La portavoz del organismo, Julie Kozack, afirmó que existe un reconocimiento conjunto entre las autoridades argentinas y el FMI sobre la necesidad de reforzar la resiliencia de la economía y ampliar el crecimiento, que hasta ahora se encuentra concentrado principalmente en agricultura, energía y minería.

“El crecimiento -hasta ahora concentrado en agricultura, energía y minería- debe ampliarse y volverse mucho más distribuido en todos los sectores económicos y entre los trabajadores”, señaló.

Kozack remarcó que el foco de las conversaciones actuales está puesto en cómo consolidar los avances logrados en materia de estabilización y extenderlos al conjunto de la economía.

Para alcanzar ese objetivo, sostuvo que se requiere “mayor inversión para apoyar un crecimiento económico perdurable, la creación de empleo y mejorar las oportunidades del pueblo”.

La portavoz también confirmó que una misión técnica encabezada por Joyce Wong visitó Buenos Aires entre el 21 y el 29 de septiembre y señaló que las conversaciones continuarán durante las próximas semanas, con el objetivo de alcanzar un acuerdo a nivel de staff para la tercera revisión.

En ese marco, Kozack evitó anticipar consideraciones sobre el resultado de la auditoría.